lunes, 6 de marzo de 2023

Piedras, nudos, escamas.

 "¡Ay madre mía!", llorabas y acudías a tu madre. Desesperado ante tu cadera rota que complicaba mucho más tu independencia y truncaba tu libertad para siempre. 

Piedras que pesan y como un salto de rana inverso, rebotan y rebotan y rebotan y me devuelven tu recuerdo y el de los últimos años que fueron tu condena y mi auténtica debacle.


"¿Y nadie se tira por aquí?" fue tu pregunta al ver la terraza de la nueva residencia que te esperaba. Una pregunta ingenua que hablaba de ti y de la razón de ser de la angustia que me habitaba sin tregua.

Nudos del alma que impiden volver a respirar como antes. Un eco en bucle que me acompaña y desbarata cada día.


"¿Has llorado? ¿Qué te pasa?" me soltaste el día que el mundo se cayó sin saberlo, cuando fui a desearte dulces sueños. Tú, que negabas los días y la verdad en tu perdida mente confusa y enferma, notaste -todavía no entiendo cómo- que algo me había arrasado. 

Una fina y única caricia que me cubrió ante tanta desesperada soledad. El cariño que nunca fue hecho carne, desescamándose estrepitosamente. 


¿Te llegarían las escamas del mío tan intenso, tan desvalido?




Ni siquiera era ese día. No hay días en un tiempo que no cuenta.

domingo, 22 de enero de 2023

Hoy hace un año en un tiempo que no cuenta

 Hoy hace un año que yo no sabía que el mundo se había roto. Irreversiblemente.

Hoy hace un año que yo vivía protegida por la ignorancia. Rodeada de unas sombras contra las que bregaba para hacerlas luz.

Hoy hace un año que yo conservaba el corazón. Sin saber que había perdido una razón de su ser.

Hoy hace un año que casi nada es lo que era y yo no lo sabía.

Hoy, como ayer, como el mes pasado, como cada día, hace un año que el tiempo no cuenta. 

Se repiten los días aventados por ráfagas de dolor, de impotencia, de insumisión.


Hablo contigo cada día. Te pregunto. Te explico que no puede ser, sacudiendo la cabeza. Apartando los malos presagios.

Que sigues por ahí, dejándote la suelas de tus zapatos en mejorar el mundo.

En adecentarlo para que, al menos, exista la esperanza de una oportunidad.

Te explico que no es posible el movimiento de rotación sin ti.

Nada gira ni se mueve sin ti

Sin que tú puedas llenarlo de esperanza, de oportunidad.

Nada es sin tu vivirlo. Nada puede ser ya.

Remedos. Como este hilván

Hoy hace un año de un tiempo sin principio ni fin

Hoy hace una año de nada llena de ti.


...

Este verso,ahora mismo, me atraviesa a trompicones:

"Para quienes la amábamos, el día de su muerte

nunca va a terminar".

Los trompicones nacen de la indefensión y de las ganas de alterar esas dos hermosas líneas:

"Para quienes te amamos, los días de tu vida 

nunca van a terminar"





martes, 22 de noviembre de 2022

Siempre tú

 Entro por aquí, de puntillas. 

Porque el abismo atemoriza.

Porque la palabra huérfana duele.

Me encuentro con "Lo intento" como si yo no lo hubiera escrito.

Otra vez tú.

Siempre tú.



Intemperie

 Sólo eso. 

Y un frío inmisericorde que sólo me abandona cuando duermo.


viernes, 7 de octubre de 2022

Lo intento

 Respiración cuadrada. Me incorporo. Funciona esta respiración; un, dos, tres, cuatro...

Respiro. Conscientemente. La voz de Débora acaricia nuestro intento de relajar el cuerpo, la mente... Nos acompaña en ese viaje a  nosotras mismas. Nos damos unos minutos para encontrarnos con nosotras y cuidarnos. El grupo nos cuida, nos protege. Uno, dos, tres, cuatro...

Ahora, estás en una burbuja. Imagínatela como más tranquilidad y protección te dé. MI burbuja tiene una luz cálida y me mece dulcemente. Me recuesto para descansar en ella y apareces tú. Con tus brazos abiertos y tu sonrisa incondicional. Me sorprende tu presencia porque  no ha sido algo premeditado. Y sin embargo no podría ser de otro modo si tengo que verme en un espacio, cálido, seguro, de gran paz y serenidad. Sólo contigo podría existir ese espacio y ahí estás tú. Estamos los dos. Así. Simplemente. Estando. Con tus brazos de acogida y sonriendo. En paz contigo mismo. En paz con la vida. 

Soy terrible para las visualizaciones, para arrancarme de esta tierra y sus pulsos. Sin embargo, no puedo separarme de esa imagen. No nos tocamos. Simplemente estamos. No me atrevo a moverme como si cualquier pequeño cambio pudiera tener el maleficio de explotar la hermosa burbuja y hacerte desaparecer.

Estás conmigo. No necesito nada más para estar serena, protegida, en paz. Estás conmigo



Cada día paseo al sol. Es parte de mi cuidado. Paseo, respiro, tomo el sol. 

Cada día una mariposa me acompaña un trayecto. Una o dos.

Cada día me emociona encontrármela.

     Eres tú. ME digo que eres tú, aleteando a mi alrededor. Negándote a dejarme sola.

Sé que no es así. 

    Siento que por qué no. 

Que siempre hay una mariposa conmigo, 

    no importa donde pasee, en qué campo. 

Creo en lo que no tengo fe del mismo modo que vivo lo que no puedo asumir.

Quiero sentirlo así porque no entiendo la vida sin ti.

Pero lo que no soporto es tú sin la vida.

    Tú sin poder disfrutar del sol en la cara

    La brisa, el mar, la naturaleza, tus libros, tus paseos, tus ideas...sin ti.

Tú sin la vida y cae el telón.


Por eso mi mariposa. Por eso la fe sin creer.

Nada tiene sentido. Tampoco esto.

Pero la mariposa está ahí.


martes, 13 de septiembre de 2022

Que todo esté en su sitio es el mayor desorden que pueda imaginarse

 


 Las botellas están en la despensa,

 la ropa en el armario, 

las horas en los días,

 los coches circulando por las calles 

con un sentido regular del tráfico

 más precisos que nunca, los recuerdos,

 cada uno a su año y su ciudad,

 las tierras y los mares son los mapas, l

a bandera en la selva, la luna en los poemas,

sus ideas, las dudas,las pasiones 

hechas a resistir consigo mismas,

 por géneros de libros,

 los números por orden alfabético 

en las agendas del teléfono,

las letras con cifras en los ordenadores, 

las dos almohadas en la cama,

las zapatillas simulando espera 

con su tranquilidad de buen rebaño...

 Que todo esté en su sitio 

es el mayor desorden que pueda imaginarse.


    Historia de un desorden

        poema del libro "Un año y tres meses"

            de Luis García Montero


Los cuidados como tierra de nadie en la que naufragar después del ciclón. 

Son hermosos los cuidados. 

Menos, saber que te vas; sin diagnóstico al que aferrarte.

No pudimos regarte con cuidados.

 Tampoco te minó saberte sin retorno.

Alguien puede poner en pie con sus palabras

 lo que a otros no nos cabe en el corazón. 

"El muerto en pie" ayudando a levantarnos.