"Pisa la tierra como si la besaras con los pies" es una hermosa metáfora atribuida habitualmente al maestro zen Thich Nhat Hanh .
Y eso hacemos. Reverencialmente. Pisamos y besamos esta tierra humilde llena de vida y de belleza: los Carriles de Alcobendas
Crackcrackcrackcrackcrackcrackcrackcrackcrackcrackcrack...
Tristristristristristristristristristristristristristristristristristristristris...
Un sonido seco, rotundo, como un tajo en las entrañas. Y la retama, esplendorosa y digna, desaparece bajo el peso de una máquina que la derriba y la tritura convirtiendo en trizas los años que le ha costado crecer, su contacto con el suelo y el intercambio en el que se sustentaba y el dulce olor que en primavera perfumaba los Carriles acariciando el aire y el respirar en este valle.
Menos de treinta segundos y la retama ya no está.
Lo que fue y ya no es. Nunca más lo será.
El hogar de miles de animales, arrasado.
Convertida la dehesa en un desierto de paja y fragmentos de vidas muertas. Asesinadas.
A esos treinta segundos, les siguen otros treinta. Desfila la muerte en el tiempo y va cercenando vidas, paisajes, verdad.
Implacables, las máquinas continúan su cosecha de muerte. Muerte sobre muerte ,sobre las conciencias que solo huelen dinero.
Muerte sobre muerte, sobre el sustento de la vida. La buena vida, la única buena vida.
Matan los Carriles y nos matan.
Matan el futuro y la salud de esta ciudad. Nos matan.
Duele presenciarlo, pero debemos hacerlo. Acompañar en su aniquilamiento a esta hermosa tierra que tanto nos ha dado.
Es casi imposible respirar al contemplarlo. Como si todo lo que nos arrebatan se arremolinara enconado de rabia en los pulmones.
Hermosos Carriles, aquí estamos. Seguimos aquí, en medio de esta orgía de codicia ciega. Seguimos abrazando el cadáver que ahora eres con el mismo amor que disfrutamos de tu abundancia y rogamos por las plantas que ya no están y los animales que han perdido su hogar . Y suplicamos a un dios justo y bendecido que pare esta masacre, como si hubiera dioses y quisieran escucharnos.
