Sigo descubriendo, descubriéndome.
Entiendo cosas.
Gracias a la literatura. Gracias al cine. Gracias al teatro.
Gracias a querer ver, querer escuchar, querer aprender.
Ahora entiendo por qué necesito compartir mis experiencias, mis deslumbramientos. Lo acabo de descubrir. Siempre siento esa necesidad con cada cosa que me conmueve. Me siento tonta en esa necesidad que no veo que sea común en otras personas. Ahora sé por qué. Qué bien que lo he averiguado. Porque CONMOVER etimológicamente viene de MOVER CON. Y si no es con, el movimiento es otra cosa, pero no es conmoción. Y a mí solo me interesa lo que me conmueve. Aprendo con lo que me conmueve. ('Una conciencia nueva', con Silvia Bardelás)
De repente descubrí la necesidad absoluta de descansar el dolor. El dolor necesita descansar. Necesitamos descansar el dolor. Pero el dolor no puede descansar en cualquier sitio. No podemos dejar el dolor en manos de nadie que no sepa entenderlo, cuidarlo, acunarlo. El dolor solo puede descansar en otro dolor que lo entienda, que comprenda hasta qué punto duele ese dolor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por acompañarme.