Siempre que vuelvo aquí es por ti.
Ya no hay días señalados, ni siquiera el que nunca fue y estaba ahí derrumbándolo todo.
Creo que tiene que ver más con la oscuridad y el frío y por volver a lo que siempre eres para mí: la luz y el cobijo.
El frío...la congoja...la intemperie... la tristeza... la rabia...
Llega el invierno. Casi como un acto de justicia. Porque la vida es invierno desde tú no la habitas.
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