La puerta se abre.
Algo se mueve entre mis piernas.
Siento calor cerca de mí.
No puedo atender esa presencia. Ando ocupada y no puedo mirar.
No lo necesito. Sé quién es.
Este ser maravilloso ha tomado la decisión de que quiere estar conmigo.
La puerta ha cedido a sus patitas y ha entrado.
Para estar conmigo.
Para ponerse a mis pies y recordarme que la vida es un regalo.
Como ser el final de sus deseos.
Como saber que está ahí, simplemente dando calor.
Como tener su presencia tan simple y tan auténtica.
Te quiero, Miko. Me emocionas cada hora.
Le doy gracias a la vida cada día por tenerte.
La vida es más y mejor gracias a ti
Mi perro...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por acompañarme.